En la actividad, que se desarrolló vía Zoom, contó con la presencia del Dr. Gilles Boeuf quien reflexionó sobre la relación ser humano-biodiversidad-medio ambiente.

Con presencia de autoridades universitarias, académicos, profesores, administrativos y la comunidad de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), se desarrolló con éxito la clase inaugural del año académico 2021 titulada: “Co-evolución entre biodiversidad y humanidad: ¿una resiliencia posible?”, a cargo del Dr. Gilles Boeuf, oceanógrafo, especialista en fisiología ambiental y biodiversidad, y profesor emérito de Sorbonne Université, Francia.

El encargado de dar inicio a la actividad fue el Decano, Dr. Antonio Brante, destacando que este año 2021 se cumplen 30 años de historia en la Facultad, y enfatizando en los esfuerzos que ha realizado toda la Facultad de Ciencias UCSC en tiempos de pandemia respecto al teletrabajo, agradeciendo todo el esfuerzo realizado por el equipo.

Biodiversidad y humanidad

Co-evolución, biodiversidad y humanidad: ¿una resiliencia posible?, fue la interrogante con la que el Dr. Boeuf inició su ponencia. “El ser humano ha olvidado que es parte de la naturaleza y de la biodiversidad. Cualquier ser humano es hecho de células humanas, bacterias y que están en íntima relación”, sostiene el Dr. Boeuf.

 

Existe una preocupación respecto a lo que se vive hoy en día, en gran parte por problemáticas como el cambio climático, lo que genera una intranquilidad. Para ello, un gran aliado es la ciencia, la que genera una clara base científica que va más allá de las opiniones, las denominadas fake news y genera un respaldo.

Las razones de esta intranquilidad se traducen en múltiples interrogantes relacionadas con conceptos como el medio ambiente, la energía, el agua, la biodiversidad, el clima, poluciones y las interacciones entre el humano y la naturaleza. “Cómo hemos pasado de la domesticación del fuego a la energía nuclear. Hoy en día las revoluciones tecnológicas, biotecnologías, lo digital, los robots, las nanotecnologías. Un error grande es decir que vamos a cambiar todo y adaptarnos únicamente gracias a estas tecnologías. Esto puede servirnos, pero debemos cambiar también nuestra mente, en un sistema global de demografía muy importante”, enfatiza el Dr. Boeuf, destacando los recursos naturales y la cantidad de población que ha avanzado notablemente durante las últimas décadas.

Parte de estas soluciones tratan de enfatizar en la necesidad de cambiar el comportamiento y pensamiento humano. El investigador enfatiza en que existen 7 interrogantes que se relacionan con la crisis ecológica: “Crisis de la agricultura, falta de agua potable, pesquerías amenazadas, deforestación, colapso de la biodiversidad, contaminación y el cambio climático que se acelera. No lo podemos impedir, pero si podemos intentar de frenarlo y ayudar a la población a adaptarse al futuro”.

 

La problemática debe ser una prioridad, analizar las acciones a tomar son fundamentales y el poder de adaptación. En ese sentido, el Dr. Gilles Boeuf destaca: “Las ciencias participativas deben ser una prioridad. También, el biomimetismo y bioinspiración, es decir, sacar de la naturaleza las reacciones para resolver los problemas nuestros actualmente. Inspiración de la forma, el color, el mecanismo y las relaciones establecidas”.

Un cambio y una adaptación que el investigador asegura que debe ser prioritaria. “Detener una economía suicida que consiste en hacer beneficio destruyendo o sobreexplotando la naturaleza. Es posible, pero debemos aceptar que debemos cambiar”, finaliza el Dr. Boeuf respecto a la importancia de este cambio.